lunes, 3 de diciembre de 2012

Siervo Malvado

Probablemente la relación no sea la correcta, pero a mi me la recuerda. Habrá ejemplos mejores, pero éste es el que me ronda la cabeza desde hace días. El banco bueno y el banco malo. La crisis. Los españoles. Los funcionarios. Los políticos. La sanidad y la educación. ¡¿Vivir por encima de nuestras posibilidades?! Ahora las pensiones, y los discapacitados... Todos recortados, unos más que otros, todo hay que decirlo. Pero todos tomados el pelo por los mismos. Y la mayoría, incómoda, pero silenciosa. Silenciosa porque no quiere revueltas, porque otros están peor y Virgencica que me quede como estoy. Sí, me explotan en el trabajo, sí se impregna todo con tonos depresivos, si no lo quieres hacer tú, ya lo hará otro; y con esas, el trabajo en vez de enriquecer, nos veja... ¿hasta cuando?

Y no todos son igualmente salvados, los bancos, por lo visto, este año han sido buenos, y Sus  Majestades los Reyes de Oriente (o de lo que quieran disfrazarse) les van a regalar... dinero!!! porque a los bancos lo que más les gusta es el DINERO!!! eso sí, a los que lo necesitan, a los bancos pobres, a los ricos, a los que han sabido administrarse y todo eso, a esos, nada... ya suficiente tienen con lo suyo, que no se quejen. Es como el niño tontico de clase, no le vas a hacer de menos, vamos a embellecer su vida con sobresalientes, qué no se lo merece? pero bastante tiene con su idiotez infantil. El resto hacen los deberes y reciben su recompensa, pero este pobre, hay que empujarle. El mérito se pierde. Y la cabeza, también.

Ahí va el paralelismo:


San Mateo 18, 21-29
En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús, le preguntó: "Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?". Jesús le contestó: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete".
Y les propuso esta parábola: "Se parece el Reino de los cielos a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía tres mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo". El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándolo, lo extrangulaba diciendo: "Págame lo que me debes". El compañero, arrodillándose a sus pies, le rogaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré".

Pero él se negó, y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?". Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo si cada cual no perdona de corazón a su hermano". Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán. 

Igual es muy exagerado, pero quiero aclarar: el banco malo es, obviamente, el "Siervo malvado". El señor podríamos ser todos los españoles que nos estamos esforzando por salir adelante, por no alborotar, apurados a fin de mes, indignados del panorama cada vez más triste y deshonroso, que sientes como te están tomando el pelo. Lo que ocurre con este relato no es del todo exacto con nuestra situación, los compañeros del siervo malvado, a diferencia de la parábola, no van a la sociedad o la justicia a declarar estos abusos para evitar que se produzcan. NO, dicen "tranquilo, que no se van a enterar... tira pa' lante, tira con las tijeras y mientras, llena el buche por si las moscas". Y así van pasando unos y otros, y repitiendo algunos.

4 comentarios:

  1. Excelente,Denna. Muy buena entrada.

    Estupenda definición: siervo malvado.

    Un besito.
    Feliz semana.

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    1. gracias!!! la expresión es de Jesús, no mía!!! :D Feliz semana a ti también!

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  2. Al final no me ha quedado claro si yo soy siervo malo, rematado, o el compañero que no se entera.

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    1. hombre.. tú trabajas en un banco... ata cabos!! jajajajajaja!!

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